Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra (1)
Cuando
la palabra reclama la libertad de ser disparada con metralleta, la
poesía escénica se encarga de transformar las balas en verbo raudo,
rápido, rítmico, romo y recto, capaz de provocar la risa, la
conciencia, el pensamiento, la congoja o la admiración. Cuando Octavio
Paz reunió su obra poética bajo el título de Libertad bajo palabra
escribió al inicio de su compendio poético
"Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran".(1) La libertad no es un cruce de caminos, es la ausencia de los mismos. El
Poetry Slam,
la poesía escénica en general, no tiene caminos, y sus vías son las que
se contruyen a través del puro caminar. El Poetry Slam es algo así como
una antología de micropoemas, un espectáculo escénico basado en la
palabra, el ritmo y la onomatopeya, un espacio de libertad bajo
palabra. La sexta edición de Yuxtaposiciones terminó con un espectáculo
de Poetry Slam, y la palabra fue disparada en el patio de
La Casa Encendida, a veces con gracia, otras con ritmo, otras con insinuación y otras con ánimo reivindicativo.
Nadie sabía contra quién dirigía aquellas palabras (1)
Con
la única limitación temporal de cinco minutos por actuación, y bajo la
palabra de no cometer plagio, se celebró el acto en tres fases: Una
primera y una segunda ronda de actuaciones, y una tercera fase de
aplausos y entrega de premios en base a votos populares, todo con la
supervisión de
Eloísa Suárez que realizó una presentación amena e irónica. Primero se decidió el orden de participación y quedó en abrir las rondas
Abd El Haq, autodenominado
"el flaco loco del Marruecos perdido", y en cerrarlas
Los Pimpipoets, dúo compuesto por los españoles
Gonzalo Escarpa y
Ajo.
Palabra, voz exacta y sin embargo equívoca... / ...ya sin mí, pero de mí (1)
Así pues comenzaron las actuaciones.
Abd el Haq tiene un estilo reivindicativo y una pose de acercamiento al
espectador. En su primera actuación no usó micrófono y anduvo por la
platea más que por el escenario, gritando sus versos a viva voz, en
poemas muy ajustados a los cinco minutos de los que disponía. El poema
de su segunda actuación reivindicaba
"la historia de un barrio amarillo" y fue acompañado del mismo braceo, esta vez micrófono en mano.
D' de Kabal también recitó en francés con una voz baja, de tesitura muy grave,
significativa y penetrante, con el micrófono muy pegado a la boca y
acompañando su dicción con sonidos rítmicos. Finalizó su segunda
actuación con el anuncio de una primicia, que finalmente consistió,
según su propio anuncio, con un sonido animal de aire canino, que
divirtió al personal en platea, y dio lugar a la ironía de la
presentadora, que lo acusó de plagiar al reino animal.
Timo Brunke,
uno de los dos poetas alemanes que participaron en el encuentro,
desplegó su musicalidad por el escenario del patio, y en una primera
actuación suave y recortada por la moderadora por pasarse de tiempo,
acompañaba su ritmo con suaves movimientos de su mano derecha. En su
segundo turno bailó un tango y una samba mientras, otra vez con
suavidad, recitaba sus poemas.
Bas Böttcher, junto con Brunke inventor de la
TextBox,
una caja poética insonora que ha amenizado los descansos durante el
Festival, paseó su enorme estatura sobre el escenario ayudándose de
traducción en la pantalla gigante que decoraba el fondo el escenario.
Según lo visto, Böttcher parece darle más importancia a la palabra que
a la puesta en escena. El primer poema era un loop que hablaba de un
loop, el segundo era otro juego circular entre mundo, universo, cine y
amor.
Félix J se mostró en sus dos actuaciones seductor al principio, con movimientos y voz suaves, entonando un
"Público, te quiero", y un
"Palmolive" burlón, para después mostrarse más reivindicativo y con movimientos más
rápidos incluyendo golpes de tacón sobre el entarimado. En su melodía
seductora dedicó el segundo poema
"a los que les gusta ir a la televisión".
Julio Jara confiesa no saber lo que es el Poetry Slam, sin embargo estuvo
divertido y personal. Mechando sus actuaciones con jipíos flamencos, la
primera recogía retazos de anuncios de negocios "abiertos 24 horas",
frase que repetía de vez en cuando y que provocaba la carcajada de la
platea, mientras Jara paseaba sin micrófono y sin restricciones por el
patio de La Casa Encendida. En su segunda actuación, ya sobre el
escenario, habló con toda solvencia en
"infrapullo", lengua
viva aunque de pocos hablantes, pues es invención del propio Jara, que
terminó cantando en ese idioma onomatopéyico una
"cucharona", que en verdad se parecía bastante a un palo flamenco que no fui capaz de identificar. Cerraron el acto los
Pimpipoets,
cada uno luciendo en sus manos lo que se podría calificar de un anillo
de bajo coste, uno de esos anillos luminosos que venden ambulantemente.
En su primera actuación, Ajo, con su voz ligeramente grave, buena
dicción y entonación aguda reivindicaba
"Amor de mujer", y Gonzalo, con estilo más vehemente dijo
"Esto no es amor".
En su segundo pase, menos trepidante en la alternancia entre uno y
otro, recitaron micropoemas que calaron en la platea, divertidos a
veces, profundos y picados de pensamiento e ironía siempre. Ajo se
mostró
"superHada":
"Si le sumo mi soledad a la tuya, ¿qué es lo que obtengo a cambio, dos soledades o ninguna?", o también
"Vendo agendas pequeñas para gente con pocos amigos". Gonzalo Escarpa se mostró mordaz:
"Si le cuentas tus problemas a Bin Laden, ¿desaparecen?"Dáles la vuelta, cógelas del rabo (chillen, putas), azótalas... / ...hazlas, poeta (1)
A
partir de aquí el espectáculo estuvo en la platea que aplaudió con
mayor o menor intensidad según sus propios gustos. Eloísa Suárez medía
con un aplausómetro analógico la intensidad de los aplausos. Divertida,
afirmó no comprender su uso pues era de fabricación rusa. Irónica,
reivindicó su poder para conceder los premios al margen de la decisión
popular que participaba con ganas del divertimento. Al final hubo
premios para los siete actuantes, y el público aplaudió de nuevo la
entrega de premios y jaleó con palmas por bulerías.
...decir lo que dice el río, larga palabra semejante a labios, larga palabra que no acaba nunca... (1)
Se
acabó, pero no del todo. Uno sale del patio de La Casa Encendida más
libre, con una cierta alegría de pensamiento. Es otra libertad la que
se sustenta bajo la palabra, una libertad más verdadera. Mi palabra
vale lo que vale mi palabra; vale la tuya igual que mi palabra. Nada es
igual en el reino poético, nada es real ni irreal, porque nada da mejor
sustento a la palabra dada que la poesía. La alimenta y se alimenta de
ella. Al salir de La Casa Encendida, veo la fachada iluminada con la
instalación, obra de Joseph Kosuth, que convierte La Casa en Encendida
a través de las palabras de neón, y recuerdo unos versos de Octavio Paz
sobre la poesía:
"Eres tan solo un sueño, pero en ti sueña el mundo, y su mudez habla con tus palabras." (1)
(1) Versos de Octavio Paz, recogidos en su compendio poético “Libertad bajo palabra”
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Un reportaje de: Jesús Moreno Hidalgo y
Julián Moreno Hidalgo Texto: Jesús Moreno Hidalgo
Imágenes: Julián Moreno Hidalgo