Que el dios de las citas (si existe) me corrija, pero creo que fue
Oscar Wilde quien dijo, en un día de verdadero cinismo, "hoy he
trabajado mucho; esta mañana he puesto una coma y esta tarde la he
quitado". Si los visitantes de
ESTAMPA 07 reparan un poco en
ello, se darán cuenta del enorme esfuerzo que hacen los artistas, de
este siglo y del siglo pasado, en la realización física de la obra,
pero también en la innovación contínua, verdadero punto de encuentro
del arte contemporáneo.
ESTAMPA 07 ofrece al visitante,
al coleccionista, al estudioso o simplemente al curioso, la posibilidad
de indagar por las posibilidades del arte múltiple, desde la fotografía
pionera hasta las últimas técnicas digitales, desde el grabado hasta la
estampación cerámica, desde la escultura en bronce hasta las piezas de
metal con recorte de alta precisión.
ESTAMPA, pues,
pretende romper las fronteras del arte múltiple, en un mercado que
sigue basado en la limitación de la tirada como base para sostener un
precio y una revalorización posterior. Desde ese punto de vista, sin
entrar en asuntos de mercado,
ESTAMPA avanza en la innovación
pero también en la desmaterialización del hecho artístico. De hecho, su
espacio comisariado TENTACIONES presenta vídeo, net art y performance,
quizá como presagio de lo que será posible comprar en próximas
ediciones. Así debería ser si tenemos en cuenta que en lo quince años
de existencia de la feria, por este espacio han pasado artistas como
Juan de Sande,
García de Cubas,
Alberto Corazón,
Ouka Leele,
Ana de Matos o
Diego Canogar. Entre las propuestas de performance destaca la de
Paula Rubio Infante,
"El Peso de la Justicia: Madrid I". Partiendo de una serie fotográfica
en blanco y negro realizada por la autora en el año 1998 en la cárcel
de Carabanchel, una semana después de su clausura y contando con la
facilidad de que el padre de la artista trabajó en el Psiquiátrico de
Carabanchel. La instalación se compone de 4 fotografías que se
encuentran apiladas unas encima de otras y sobre el suelo. El padre de
la artista procede a arrojar sobre ellas una pesa tantas veces como
considere adecuado. La acción es registrada y la obra se completa con
un vídeo que quedará como único documento de la intervención. Las pesas
utilizadas en las obras han sido fabricadas siguiendo el procedimiento
que empleaban los presos de Carabanchel, según se documenta en la serie
fotográfica del año 1998, donde en una de las fotografías se puede ver
la sala de gimnasio y lavandería. Velcroart/Simul-art de las artistas
Marta Azparren y
Raquel Samaniego,
es un net art en forma de juego interactivo, un juego de simulación
virtual de vida artística, inspirado en los juegos de simulación de
comportamientos humanos. El jugador crea un perfil de artista virtual,
desarrolla su vida artística y gana cuando logra el objetivo del juego,
que es tener al menos una obra suya en la colección permanente del
Museo. La verdad es que resume bastante bien la ambiciosa austeridad de
todo creador cultural, capaz de los más altos sacrificios por conseguir
enseñar la obra a la sociedad con la leve esperanza de que ésta pase a
formar parte de su propio pensamiento y recuerdo vital colectivo.
La innovación en la materia está presente en la feria con algunas propuestas interesantes como las que ofrece
Jan Hendrix en el stand de
La Caja Negra,
donde presenta dos propuestas. La primera forma parte de la serie
"Eclipse", que nace de las imágenes hechas por el artista en los
esteros del norte de Argentina, coincidiendo con el último gran eclipse
solar. El resultado son grandes piezas bidimensionales de metal
recortado con alta precisión que forman una madeja, una enredadera
férrica en dos tonos que van del gris al negro, que se proyectan en
sombras, las cuales potencian la madeja e introducen nuevos grises en
el conjunto. La segunda es una pieza de metal esmaltado, en gran
formato, para cuya finalización es necesario el uso de una máquina
industrial que cueza la pieza a alta temperatura.
Otra apuesta innovadora es la de
Cristina Moroño, en el stand que comparten la
Editorial Fuentemolinos y la
Galería Rodrigo Juarranz.
Cristina presenta obras en las que, sobre un fondo de papel al
aguafuerte, superpone un metacrilato impreso digitalmente con figuras
de desnudos de mujeres en pose, a veces dulce y a veces dolorosa, y en
ocasiones presentando solo partes del cuerpo femenino. También es
destacable el esfuerzo innovador enraizado en el clasicismo de
Lola Díaz en el stand de la
Galería Catarsis.
Lola Díaz presenta unas obras sólidas e innovadoras, de aspecto frágil,
de colores duros, para las que sólo necesita masas, gofrados y cuerdas.
Por su parte
ESTAMPA suele premiar con una exposición por
invitación a un artista que ha destacado en la innovación del grabado o
múltiple. Este año el artista invitado es
Juan M. Moro (Santander, 1960), autor de la imagen oficial de
ESTAMPA 2007.
El artista utiliza fotografías impresas sobre aluminio y pliegues del
mismo que forman puntos de fuga y huellas. La huella es, en sí misma,
la base de la estampa.
Si el comprador (volvemos al mercado) quiere fijarse en la propuesta artística no material, también encuentra en
ESTAMPA algunas propuestas de video a la venta como los que ofrece ob-art video
de Barcelona. También la renovada propuesta de la galería madrileña
CAPA, que, sin dejar la escultura, avanza hacia propuestas contemporáneas, como la videoanimación de
XFLASH (Jesús Gil Fernández) con sonido de
Suso Sáiz,
disponible en dos formatos: el vídeo completo, o extractos de él en una
minipantalla plug and play, esto es, enchufar y listo, que permite
disfrutar de un bucle de unos pocos minutos de formas blandas, en
principio planas, pero que adquieren volumen, y gotean y se inflan sin
llegar a estallar nunca.
En escultura
ESTAMPA ofrece casi todos los nombres habituales. Desde
Evelyn Hellenschmidt,
con sus obras delicadas de hombrecitos perdidos en la maraña de una
jaula, o solitarios en el desierto de un plato, hasta las figuras
pseudocentáuricas de
Jesús Curia de hombres sin piernas, andantes desesperados que han solidificado sus extremidades inferiores.
Por
supuesto que es posible encontrar artistas con obras de corte clásico y
técnica depurada. Pequeños o grandes maestros del grabado que, amén del
concepto estético particular de cada uno, trabajan el tórculo con
agrado para la vista y admiración por el trabajo bien hecho.
Zuli Olcese presenta unas linografías casi perfectas y
Pilar Peláez consigue romper sus masas con el trabajo de gubia. Luego están los
grandes nombres entre los artistas que se han acercado al grabado como
Feito,
Canogar,
Lucio Muñoz,
Tapies,
Barceló,
Monir,
Saura,
Manolo Valdés... Muchos de ellos necesitan de maestros artesanos como
Hugh Stoneman,
considerado uno de los mejores grabadores británicos de los últimos
cuarenta años, de quien se presenta una muestra. Hugh Stoneman abrió su
primer taller, el Islington Studio, en 1972, en el norte de Londres.
Desde él proporcionó a los artistas toda su experiencia y conocimientos
en las técnicas del aguafuerte, la xilografía, la tipografía y la
litografía, imprescindibles para que aquellos realizaran sus carpetas y
ediciones de grabado. En la Feria es posible contemplar algunos de los
trabajos que salieron de su taller, así como una muestra de las
planchas que realizó, lo que permite hacerse una idea bastante
aproximada de su forma de trabajar.
La fotografía tiene una presencia fuerte y consolidada en la feria.
Photogaleria.com da una idea muy aproximada de cuáles son los grandes nombres de la
fotografía contemporánea española. Otras propuestas como la de
Félix Curto se acerca más a la instalación con su pieza "Carros" que reúne 25
imágenes de coches viejos que aún circulan por la ciudad de México.
Cada cicatriz de estos coches es un poco la cicatriz de sus dueños que
han reparado cientos de veces su medio particular de transporte. En el
aspecto de los coches es posible ver el nivel económico y social de un
país o, incluso, de una barriada.
Consuelo Cardenal arriesga en la forma de producir la obra,
Jesús Marcos presenta paisajes con figuras, escenas cotidianas cercanas al foto-realismo americano, y
Javier Muñoz se fija en la plasticidad que deja el paso del tiempo en fachadas, derrumbes y desconchones.
Cada
propuesta, cada obra, cada clavo colocado en la feria refleja un
trabajo y una vocación que Oscar Wilde, en su pose cínica, admiraría
por dentro y despreciaría por fuera. Pero aún hay más. Más allá de lo
producido, más allá del esfuerzo, más allá del mercado está el riesgo.
ESTAMPA 07 arriesga en su propia identidad y se cuestiona el significado de su
propio significado. El riesgo es ir más allá de la estampa, el riesgo
está en el espíritu innovador, aquel que diferencia lo antiguo de lo
nuevo, lo nuevo de lo moderno y lo moderno de lo contemporáneo. El
tiempo ha convertido en contemporáneo a Oscar Wilde, pues lo
contemporáneo parece resumirse en el cuestionamiento permanente de lo
propio, en poner una coma por la mañana y quitarla por la tarde.
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Un reportaje de: Jesús Moreno Hidalgo y
Julián Moreno Hidalgo Texto: Jesús Moreno Hidalgo
Imágenes: Julián Moreno Hidalgo