El proyecto
Tender Puentes de la
Fundación Universitaria de Navarra desarrolla un diálogo entre las primeras fotografías sobre papel del
siglo XIX y el trabajo de artistas y fotógrafos del siglo XXI. En
palabras de su director
José Luis Pascual, "el Fondo
Fotográfico es, tras la Biblioteca Nacional, la mejor colección de
fotografía sobre España que haya en el mundo". La
Galería Elba Benítez de Madrid acoge el proyecto en curso de
Valentín Vallhonrat (Madrid - 1956) enmarcado dentro del proyecto general Tender Puentes.
A varios artistas, entre ellos a
Valentín se le ha ofrecido la posibilidad de dialogar con el archivo del
Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra (creado a partir del legado de Ortiz Echagüe).
Valentín indagó en la iconografía, la relación entre la fotografía y la
realidad, el arte o la pura representación y el momento técnico actual
frente a las dificultades técnicas de los pioneros.
En cuanto a esto último,
Vallhonrat afirma que "las mismas razones que hicieron a Talbot abandonar su
proyecto The pencil of Nature, son las que abrieron la puerta a la
inacabable serie de frustraciones que generaciones enteras de
fotógrafos han sufrido en torno a la resolución de la imagen final, la
fidelidad al original, la permanencia de las imágenes, los soportes y
la estabilidad del color. A todos estos problemas de comunicación, de
permanencia, de miedo a desaparecer, de apego a la existencia y a los
objetos, nuestra tradición ha respondido siempre con soluciones
técnicas". En efecto, a todos estos problemas responde la técnica. Aún
hoy los mismos problemas afloran en la mente de los artistas del siglo
XXI.
Valentín comentaba, como punta de lanza, los problemas de
resolución digital, o el mismo concepto de autoría que llevó durante
años a atribuir la autoría de las fotografías al taller encargado de su
producción y no al autor-artista. Eso sería equiparable hoy a los
laboratorios de creación colectiva, y a la recreación posterior que,
con herramientas digitales, se hace sobre una obra antigua o moderna,
sumando un nuevo autor sobre una idea de otro.
Valentín escogió del Fondo Fotográfico aquellas fotografías que eran ya un tema
recurrente en su obra, los objetos de guerra. Al igual que para
Clifford un casco morisco de Boabdil el Chico era un objeto ornamental,
para
Valentín la fotografía llevada más allá de la representación, de un helicóptero de salvamento situado hoy en el
Museo de las Ciencias de Granada, no es otra cosa que un elemento ornamental. Para ello,
Valentín utiliza 5 tomas digitales compuestas en vertical y teñidas por una
máscara fotográfica negativa invertida. El resultado imita la necesidad
de usar varios negativos para componer una fotografía grande, como le
pasó a
José Martínez Sánchez en el viaducto de Buixadell en
1867. El hecho es que hoy el problema de resolución digital a la hora
de ampliar una fotografía conlleva unos problemas similares a los que
tuvo que resolver Martínez Sánchez hace 150 años.
Además,
escoger esta obra de Clifford como punto de partida tiene otro
componente de actualidad. El casco de Boabdil el Chico fue en realidad
fotografiado por su mujer Jane, lo que nos lleva otra vez al concepto
de autoría. Así se concluye, como afirma
Luisa Espino de la
Galería Elba Benítez, que la obra de
Valentín Vallhonrat gira en torno al documento fotográfico y su veracidad, a la relación entre imagen y realidad.
De este modo,
Valentín Vallhonrat no tiende un puente con el pasado, sino que construye uno con cada
trabajo suyo, pues en cada una de las fotografías presentadas en la
exposición se aúnan en sí mismas presente y pasado.
- - -
Un reportaje de: Jesús Moreno Hidalgo y
Julián Moreno Hidalgo Texto: Jesús Moreno Hidalgo
Imágenes: Julián Moreno Hidalgo